Innovación en gestión inteligente de residuos en Corea del Sur

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Javier Castañeda

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Corea del Sur es del tamaño de Portugal, pero cuenta con una población de casi 52 millones de habitantes, y al igual que el resto del planeta, siente la presión de mejorar la gestión de sus residuos antes de que sea demasiado tarde. 

Tras la guerra civil, el país quedó devastado hasta los cimientos y era uno de los más pobres del planeta. A base de esfuerzo y capacidad de liderazgo, Corea del Sur consiguió renacer de sus cenizas, llegando a convertirse en apenas siete décadas en un país altamente desarrollado, un proceso que se conoce como “El milagro del río Han”.  

Su primera Ley de Residuos data de 1961, pero no fue hasta 1986 cuando construyeron la primera incineradora. La planificación sistemática e integrada comenzó a mediados de la década de 1980 con la Ley de Gestión de Residuos. Mediante leyes especializadas, una responsabilidad ampliada al productor, y un sistema de tarifas de basura por volumen basado en “pagar por contaminar”, Corea ha venido optimizando la gestión de residuos domésticos generales y de residuos industriales peligrosos o masivos hasta llegar a una gestión inteligente. Este modelo no sólo apuesta por generar menos residuos, sino por un tratamiento adecuado y un máximo reciclaje. 

Las políticas se centran en convertir los desechos en recursos, en implementar leyes sobre “residuos en energía y recursos” y en adoptar planes presentes y futuros para lograr una “sociedad sostenible y circulante” en cuanto a gestión de residuos: esto pasa por aprovechar los desechos como recurso de modo más eficiente, reducir al máximo el volumen de residuos que llega al vertedero, promover la circulación de recursos hasta un “desperdicio cero”, y ampliar la vida útil de los vertederos. 

El desafío entre consumo y eliminación de residuos preocupa en todo el país, pues hay poco espacio para los vertederos y uno de los más grandes, que absorbe gran parte de los residuos de Seúl y sus 10 millones de habitantes, estará lleno en 2025.  

Pero el énfasis por generar menos residuos ya empieza a notarse: cada coreano tira 1,02 kilogramos de desechos domésticos al día en promedio, un tercio de la cantidad producida en 1991, pero su tasa de reciclaje y compostaje es del 60%, una de las más altas del mundo, según al Banco Mundial. Para 2030, Corea del Sur pretende reducir sus residuos plásticos en un 50% y reciclar el 70%.  

Estas han sido algunas de las mejores prácticas de los últimos 20 años:  

  1. Sistema de cobro por generación de residuos (medida adoptada en 1995). En cada urbanización los residuos se limpian, separan y clasifican en al menos 16 tipos, incluyendo generales, reciclables y residuos orgánicos. Algunos distritos poseen cubos de basura inteligentes que pesan los residuos orgánicos y cobran directamente un canon proporcional a quien los genera.  
  1. Ampliación de la responsabilidad del productor (medida adoptada en 2003). Dos décadas después han logrado mejorar el rendimiento del reciclaje en 29 millones de toneladas de residuos.  
  1. Prohibición de vertederos de residuos orgánicos (medida adoptada en 2005). Los residuos orgánicos se procesan mediante tres vías: como alimento para animales, como digestión aeróbica para producir biogás y generar calor o electricidad, y como conversión en fertilizante mediante compostaje. 
  1. Reciclaje de residuos de la construcción (medida adoptada en 2005). Exige a productores y contratistas gestionar adecuadamente los residuos de las edificaciones y fijar estándares para el reciclado de áridos. El uso de áridos reciclados aumentó un 90% y sus vertederos han disminuido notablemente.  
  1. Circulación de vehículos con equipos eléctricos y electrónicos (medida adoptada en 2008). Servicio gratuito de recogida a domicilio de electrodomésticos de gran tamaño. Centros de reciclaje a cargo de productores e importadores.  
  1. Sistema de cobro por eliminación de residuos (medida adoptada en 2018). La responsabilidad de eliminar o reciclar los residuos recae sobre el fabricante/productor. El sistema impone tarifas para eliminar desechos y premia los esfuerzos de reciclaje. Incluye pesticidas, productos tóxicos, anticongelantes, pañales y cigarrillos, entre otros.  

Además, algunas ciudades o barrios ya han introducido la gestión inteligente de recursos mediante IA. Por ejemplo, en 2017 la ciudad de Goyang producía hasta 1.100 toneladas de residuos al día, cuya recolección y gestión implicaba 66.700 millones de KRW. Su Servicio Inteligente de Recolección y Gestión de Residuos ha permitido reducir sin embargo notablemente los costes. 

Así es como funciona. Tecnologías de sensores ultrasónicos conectadas a contenedores preinstalados, compactadores de residuos que usan energía solar, o rastreadores de vehículos recolectores de residuos, captan información que se envía a la base de datos de Clean City Network, permitiendo rastrear la generación, el desbordamiento y la eficiencia de los residuos por región, contenedor de basura y período de tiempo. Cuando el servidor acumula suficientes datos, puede ofrecer valores predictivos del nivel de llenado de residuos mediante algoritmos de aprendizaje automático integrados mediante inteligencia artificial, datos que después se utilizan para desarrollar planes de recolección más precisos y eficientes. 

Todos los datos recopilados son públicos. Ciudadanos y organizaciones pueden usarlos para participar activamente en las actividades de gestión de residuos de la ciudad. También anima a empresas emergentes y a entidades privadas a utilizar esa información a crear tecnologías y aplicaciones para colaborar con la ciudad.  Esta iniciativa surgió como parte del Proyecto de I+D (auspiciado por el Ministerio de Ciencia, TIC y Planificación Futura) del Gobierno coreano en 2016, para desarrollar servicios basados ​​en IoT y modelos sostenibles para resolver desafíos urbanos. 

La ciudad de Goyang creó un consorcio integrado por varias organizaciones y empresas, incluidas LG U+ y Ecube Labs, y en 2016 instalaron 36 compactadores de basura que funcionan con energía solar en las zonas de alto tráfico de Goyang. Según la Agencia Nacional de Promoción de la Industria de TI (NIPA), dependiente del Ministerio de Ciencia, TIC y Planificación Futura, el proyecto fue un éxito. Ecube Labs se ha asociado a proyectos similares de otras ciudades como La Marsa, Melbourne, Seúl o Dublín, todos diseñados ad hoc para adaptarse mejor a las necesidades de cada urbe.  

Los proyectos de gestión inteligente de residuos son aplicables a una amplia gama de ciudades, pues tecnologías como los sensores ultrasónicos tienen un costo relativamente bajo y pueden implementarse en contenedores preinstalados.  

Referencias  
 

“South Korea Legislates towards a Zero Waste Society.” 2015. Waste Management Review. December 8. https://wastemanagementreview.com.au/south-korea-legislates-towards-a-zero-waste-society/. 

“South Korea Once Recycled 2% of Its Food Waste. Now It Recycles 95%.” 2019. World Economic Forum. April 19. https://www.weforum.org/agenda/2019/04/south-korea-recycling-food-waste/.  

Yang, Won-Seok, Jun-Kyung Park, Se-Won Park, and Yong-Chil Seo. 2014. “Past, Present and Future of Waste Management in Korea.” Journal of Material Cycles and Waste Management 17 (2): 207–17. doi:10.1007/s10163-014-0301-7.  

«Recycling and Management of Electronic Waste in Korea: recent trends and suggestions for sustainable management» (PDF). Retrieved 2023-08-14. 

Yoon, Seung-Joon. 2020. South Korea’s Experience with SMART Infrastructure Services: Integrated Solid Waste Management, September. doi:10.18235/0002672.  

Heungjin, Choi (2023) “Tránsito de la gestión de residuos a una economía circular”. KEITI. Oct 23, 2023. 

Citación recomendada

Castañeda, Javier. 2024. “Innovación en gestión inteligente de residuos en Corea del Sur”, K-LAB, https://k-lab.online/innovacion-en-gestion-inteligente-de-residuos-en-corea-del-sur/

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