¿Hacia una K-Sci-fi? Una aproximación al panorama de ciencia ficción coreana en traducción

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Jordi Serrano-Muñoz

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A partir de, por lo menos, la década de 1970, la ciencia ficción de Asia Oriental ha cosechado un gran éxito y popularidad en crítica y público fuera de sus fronteras. La ciencia ficción japonesa ha sido protagonista en esta tendencia, desde los relatos pioneros de Hoshi Shinichi (publicados en 2024 en español) a obras más reconocibles como Akira (1982-1990) o Ghost in the Shell (1989-1990). A esto se ha sumado en la segunda década del s. XXI un repentino interés por la ciencia ficción china. Ésta ha venido espoleada por la fama de El problema de los tres cuerpos, de Liu Cixin, originalmente publicada en 2008, pero cuyo ascenso meteórico en el imaginario internacional se inició cuando su traducción al inglés ganó el Premio Hugo en 2014 y que culminó diez años más tarde en una adaptación multimillonaria producida por Netflix (la traducción al español es de 2016, por Javier Altayó, y en catalán de 2024 por Mireia Vargas). Viendo este panorama, la siguiente pregunta es válida: ¿qué hay de la ciencia ficción coreana? ¿Se apuesta por ella? 

Distinguimos aquí también por un momento la literatura de ciencia ficción coreana de otros géneros fantásticos, en particular el de terror, más presente en la cultura popular en circulación sobre todo como películas o series de televisión. La literatura de ciencia ficción se puede dividir en dos grandes grupos. Por un lado, aquellas obras de nicho que se escriben por y para comunidades de lectores específicos, que se publican en editoriales especializadas y tienen unos circuitos muy concretos, más pequeños pero muy fieles. Suele ser literatura con un componente de especulación científica más elevado o que apuesta por una experimentación estilística y un atrevimiento temático en los que, en el caso de Corea del Sur, se ha apostado incluso por incorporar mensajes críticos de decolonización del género (Park 2020). Por otro lado, tenemos una ciencia ficción más accesible, que comparte las bases de la ciencia ficción de nicho en querer proponer la exploración de premisas técnico-científicas hipotéticas o el clásico “y si” del contacto con especies alienígenas, pero redirigiendo el énfasis de los debates teóricos o científicos a la consideración desde postulados amenos y asequibles de problemas sociopolíticos actuales cercanos o conflictos subjetivos más propios del realismo costumbrista (Shin 2013). 

Es este segundo tipo de ciencia ficción coreana la que podemos encontrar hasta la fecha traducida y en circulación en el estado español. Coincide además con otra tendencia de apuesta por obras escritas principalmente por autoras y en las que el sujeto protagonista suele ser una mujer o, que se alineen en mayor o menor grado, con mayor o menor conciencia de ello, con reivindicaciones feministas. Kim Cho-yeop es seguramente la autora joven más popular del género; bioquímica de formación, en 2017 dos relatos suyos se llevaron el primer y el segundo premio del Korea LiteraryPrize for Science Fiction, posteriormente recogidos en su libro Si no podemos viajar a la velocidad de la luz, publicado originalmente en 2019 con un inmenso éxito de ventas y traducido el 2022 por Joo Hasun. Los relatos de Kim Cho-yeop son representativos de esta aproximación a la ciencia-ficción, donde se coopta la premisa del contacto con especies alienígenas o la imaginación de un avance tecnológico en concreto para ofrecer oportunidades de descubrimiento interno y personal a sus protagonistas o se quiere transmitir una crítica velada hacia las opresiones que padecen las mujeres y colectivos discriminados. 

Con un tono y un estilo más sencillo y menos ambicioso que Si no podemos viajar a la luz tenemos también la novela La última en la Tierra, de Chung Serang. Publicada originalmente en 2012 y traducida en 2020 por Sunme Yoon, esta novela narra la relación que establece una muchacha con un alienígena que se hace pasar por su expareja, aprovechando la excusa para reflexionar sobre los límites y problemas del amor romántico convencional. Chung Serang también es conocida por sus relatos breves, de los cuales tiene dos traducidos al español publicados en Laberintos de neón: Nuevas voces de la narrativa coreana contemporánea (2021). 

Esta muestra es pequeña, pero relativamente significativa si tenemos en cuenta el total de obras traducidas del coreano. Atendiendo a la tendencia creciente de este corpus y las dinámicas de producción y puesta en circulación en otros mercados, ¿qué queda por traducir y qué podría llegar? Kim Cho-yeop publicó en 2021 con gran éxito su novela El invernadero en el fin del mundo, traducida al chino, al japonés, al francés y al ruso, pero todavía sin su versión en español. Quienes esperen obras de ciencia ficción más clásica, con conflictos geopolíticos, post-imperialistas y de complejidad tecnológica, tienen la novela Counterweight, de Djuna, el pseudónimo detrás del que se esconde uno de sus principales autores en activo desde la década de 1990, aunque hasta la fecha solo se encuentra traducido al inglés por Anton Hur.

Referencias

Park, Sunyoung. 2020. “Decolonizing the Future: Postcolonial Themes in South Korean Science Fiction.” En Routledge Handbook of Modern Korean Literature, editado por Yoon Sun Yang. New York: Routledge. 

Shin, Haerin. 2013. “The Curious Case of South Korean Science Fiction: A Hyper Technological Society’s Call for Speculative Imagination.” Azalea: Journal of Korean Literature & Culture 6 (1): 81–85. https://doi.org/10.1353/aza.2013.0016 

Citación recomendada

Serrano-Muñoz, Jordi. 2025. “¿Hacia una K-Sci-fi? Una aproximación al panorama de ciencia ficción coreana en traducción”. K-Lab, [Fecha de consulta], https://k-lab.online/hacia-una-k-sci-fi/

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